sábado, 29 de agosto de 2015

Recuperarnos


Para recuperar a nuestra mujer sabia y salvaje... Primero tenemos que ir en la búsqueda de nuestra sombra.


De pequeñas nos dijeron lo que "teníamos" y "no teníamos" que hacer y SER: "No subas a los árboles", "Cierra las piernas", "No rías a carcajadas", "Ese tipo de ropa no es para niñas como tú", "No llores te pones fea", "Habla fuerte", "Habla modulado", "No seas grosera, saluda", "Nunca dejes que te vean vulnerable".


Y así, establecimos un pacto profundo con nosotras de quiénes seríamos, de cómo sería esa "niña buena" que requeríamos ser para tener total aceptación de los seres que nos amaban y a quienes amábamos. Y GRAN parte de nuestro potencial, dones y formas de andar al mundo fueron echados al saco de la SOMBRA.


Para recordarnos esa YO anulada y rechazada -que reside en el saco oscuro-, se nos han ido presentando los ESPEJOS. Y así, miramos la belleza, la tenacidad, el miedo, la luz, la libertad que no creemos poseer en otras mujeres. Eso que nos maravilla o causa repulsión de nosotras mismas lo MIRAMOS en otras y otros a nuestro alrededor.


Para TENERNOS COMPLETAS, EN LIBERTAD TOTAL... para RECUPERARNOS SALVAJES Y SABIAS, sin la domesticación por condicionamientos, NECESITAMOS MIRAR ESA PARTE DE NOSOTRAS EN LA SOMBRA, EN NUESTROS ESPEJOS.


Y entonces, con voz dulce, con decisión y certeza... decirle "Te amo, te miro, te acepto, te integro poco a poco a mi corazón. Gracias por presentarte en mis proyecciones, gracias por llevarme a ser entera. Ahora estoy aquí, para acunarte, abrazarte, respirarte y que seamos una. En amor y luz, hasta que la muerte nos separe"


La Mujer Lunar


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